CRONOLOGÍA
POR: CARLOS ÁLVAREZ
La lectura socioespacial y la percepción social.
El rezago estructural está presente en varios municipios del país, se requiere de una reestructuración profunda que priorice la obra urbana, garantice el acceso a los servicios básicos y se mitiguen los impactos ambientales.
La degradación ambiental, escases de agua, falta de políticas públicas integrales e impulso económico, son parte de los grandes desafíos que actualmente enfrentan varias ciudades.
La ciudadanía mantiene una percepción de insatisfacción en la obra pública urbana. Esa percepción se deriva de actividades deficientes de planeación, abandono de proyectos entre administraciones, escasez de recursos municipales y una opacidad percibida en la asignación de contratos y presupuestos.
La presencia de baches y hoyos en la infraestructura vial es un problema urbano crítico que genera un efecto de alto impacto en la economía y la movilidad de las ciudades.
Maniobrar bruscamente para evadir un hoyo puede provocar choques laterales, alcances o atropellamientos de peatones y ciclistas.
Las calles y avenidas en mal estado (destruidas) son considerados un tema relevante para los ciudadanos; asimismo consideraran entre las principales problemáticas las fallas en el suministro de agua potable, el alumbrado público insuficiente, los embotellamientos viales y la inseguridad, incluyendo robos, fraudes y extorsiones.
De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) del INEGI, confirman la insatisfacción ciudadana, al menos un cuarto de la población encuestada estimó aceptable el estado de calles, avenidas, parques y servicios públicos, mientras el resto de los encuestados consideró como problemas crónicos a los baches, fugas de agua y mala pavimentación.
El 82 por ciento de la población adulta identificó el deterioro de calles y avenidas como el problema más grave en las ciudades del país. El deterioro urbano supera incluso a la percepción de inseguridad.
La satisfacción general de la ciudadanía con los servicios públicos básicos pasó de 50.0 % en 2023 a 47.2 % en 2025.
En 2025, 47.2% de las personas de 18 años y más de zonas urbanas dijeron estar satisfechas con los servicios públicos básicos.
Entre los servicios públicos básicos, 71.5 % de las personas de 18 años y más dijeron estar satisfecha con el servicio de recolección de basura; 51.4 %, con el servicio de agua potable; 43.4 %, con drenaje y alcantarillado; 42.0 %, con parques y jardines públicos; 41.1 %, con alumbrado público; 27.9 %, con el servicio de policía; 27.3 %, con el servicio de carreteras y caminos sin cuota, y 23.7 %, con el servicio de calles y avenidas.
Los rezagos en infraestructura pública urbana, falta de mantenimiento en las vías de comunicación y la eficiencia de los servicios públicos de calidad recaen en la capacidad operativa de la función pública municipal.
El crecimiento urbano descontrolado provoca la escasez de servicios básicos, deterioro de calles, falta de inversión pública y privada, lo que genera insatisfacción social y frena la llegada de inversiones.
Cabe destacar, que estas deficiencias, no solo afectan el deterioro de la infraestructura pública urbana, sino también dañan la movilidad, el desarrollo y la inversión, principalmente en zonas con mayor actividad productiva.
La capacidad operativa de cada municipio determina si la ciudad es funcional, activa, progresista o se mantiene pasiva y estancada.
Y Usted, ¿qué opina?
Así las cosas…
Nos vemos en la próxima.